Reflexión con la Verdad.
Ahora, según la tradición, una nueva guerra va a comenzar. Una guerra mas sofisticada aún, de la cual nadie podrá escapar, por que a través de sus batallas se completará el crecimiento del hombre. Veremos dos ejércitos, De un lado quienes todavía creen en la raza humana, en los poderes ocultos del hombre, y saben que nuestro siguiente paso está en el crecimiento de los dones individuales.
Del otro lado estarán los que niegan el futuro, los que creen que la vida termina en la materia, e infelizmente, aquellos que, aunque tengan fe, creen que han descubierto el camino de la iluminación y tratan de obligar a otros a seguir esa senda.
Pero los ángeles han regresado, y necesitan ser escuchados, porque sólo ellos pueden mostrarnos el camino; nadie más.
Podemos compartir nuestra experiencia-tal como yo intenté compartir la mía con éste libro-, pero no existen formulas para ese crecimiento.
Dios puso generosamente su sabiduría a nuestro alcance y es fácil, muy fácil encontrarlos. Basta permitir la canalización, un proceso tan simple que a mi mismo me costó mucho aceptar y reconocer. Como en su mayoría los combates tendrán un lugar en el plano astral, serán nuestros ángeles de la guarda quienes empuñarán la espada y el escudo, protegiéndonos de los peligros y guiándonos a la victoria. Pero nuestra responsabilidad también es inmensa: en este momento de la Historia a nosotros toca desarrallorar nuestros propios poderes, creer que el Universo no acaba en las paredes de nuestro cuarto, aceptar las señales, seguir a los sueños y al corazón.
No importan nuestros defectos, nuestros peligrosos abismos, nuestro odio reprimido, nuestros largos momentos de debilidad y desesperación: si queremos corregirnos primero para después partir en busca de nuestros sueños, jamás llegaremos al Paraíso. Si, por el contrario, si aceptamos todo lo que hay de equivocado en nosotros, y aun así creemos que merecemos una vida alegre y feliz, entonces estaremos abriendo una inmensa ventana para que entre el Amor. Poco a poco los defectos desaparecerán por sí mismos, por que quien es feliz sólo puede mirar el mundo con Amor, esa fuerza que regenera todo lo que existe en el Universo.
“Cuando Dios quiere enloquecer a alguien, satisface todo sus deseos”
Paulo Coelho.
L.S.G
Sciencenergy,